Estudio de Factibilidad con Estudios Definitivos de Ingeniería e Impacto Ambiental

Proyecto: “Construcción del Ferrocarril Interoceánico Norte: Yurimaguas-Iquitos

6.2.4 Geología
6.2.4.1 Generalidades
En este capítulo se describen las principales características geológicas del AID y el AII. En tal sentido cabe destacar, que el conocimiento adecuado de los caracteres litológicos y estructurales del paquete sedimentario que aflora a lo largo del eje de estudio, constituye un factor importante para establecer el grado y tipos de acciones erosivas que podrían desencadenarse como consecuencia de los trabajos constructivos y su impacto al ambiente.
El área evaluada se caracteriza por presentar un relieve dominado por colinas bajas, lomadas y terrazas aluviales, desarrolladas sobre formaciones geológicas de edad Paleógena, Neógena y Cuaternaria. En el campo es posible reconocer estas unidades sólo en unos pocos cortes naturales en las márgenes de ríos y quebradas, debido a que el territorio se encuentra cubierto por una densa cobertura boscosa de tipo tropical que impide su observación directa.
En el Mapa Geológico (Anexo A.2 / mapa 11) se observa el área evaluada a escala 1:25,000, en tanto que sus características litológicas formacionales y la secuencia de deposición, se aprecian resumidamente en el cuadro 64 que presenta la columna estratigráfica de la zona.
6.2.4.2 Geología Regional
La región evaluada se localiza en la selva norte del país, que comprende parte de las cuencas de los ríos Huallaga, Marañón y Nanay, así como un tramo de las cuencas bajas de los ríos Corrientes y Tigre, los cuales integran la faja de cuencas pericratónicas caracterizadas por su inestabilidad y susceptibilidad a hundimientos y levantamientos rápidos en escala geológica.
La región pasó por prolongadas etapas de rellenamiento de sedimentos que han dado lugar a ocho sistemas deposicionales de tierra firme conocidos como Chambira, Pebas, Iporuro, Nauta, Iquitos, Ucayali, Ucamara y acumulaciones aluviales que, en general se encuentran compuestos por litologías samíticas y pelíticas correspondientes a sistemas lagunares, fluviales y aluvionales. Tanto las formaciones Nauta, Iquitos, Ucayali y Ucamara como los depósitos aluviales, descansan discordantemente sobre las formaciones Chambira, Pebas e Iporuro; la unidad Iquitos se encuentra restringida a la llanura fluvio-aluvial actual de la cuenca del río Nanay, en tanto los depósitos aluviales se presentan en todos los ríos y quebradas que cruzan el trazo evaluado.
Estructuralmente, la zona norte del área de estudio comprende parte del denominado Alto de Iquitos, importante unidad morfoestructural que se desarrolla regionalmente a manera de una franja de dirección NO-SE, comprendiendo un territorio de relieves poco elevados, cuyo dominio estructural ha influido en el desarrollo de un drenaje subparalelo con cauces que tiene una dirección preferente N-S y NNO-SSE, habiendo algunos de ellos aprovechado trazas de fallas para su emplazamiento. En tanto, la zona sur comprende el Alto de Shishinahua, unidad estructural relativamente menos importante que la primera, pero que ha propiciado una serie de plegamientos alargados en secuencias cenozoicas, así como un sistema de fallamientos de tendencia NO-SE.
Por otro lado, la zona central del trazo evaluado se encuentra inmersa en la depresión de Ucamara, unidad tectónica en subsidencia activa, caracterizada por sus extensos aguajales y pantanos.
Dado a que el sector central y norte del área evaluada fueron poco afectados por movimientos tectónicos, debido a su lejanía del eje principal de levantamiento andino, las formaciones neógenas Pebas e Iporuro presentan estratificación horizontal a subhorizontal, no habiendo sido posible reconocer en estas zonas plegamiento alguno. Sin embargo, el tramo sur, por su cercanía a relieves cordilleranos de la faja subandina, sí presenta pliegues reconocibles, de tipo anticlinal y sinclinal.
6.2.4.3 Estratigrafía
Estratigráficamente, el área de estudio se encuentra localizada en la denominada “Cuenca Marañón”, que es sedimentaria de filiación petrolífera de más de 5 000 metros de espesor y que fue conformada durante tiempos cretácicos. Las rocas que afloran en este sector de la cuenca son de origen sedimentario y corresponden a períodos que van desde el Paleógeno (Oligoceno) al Cuaternario reciente (Holoceno).
Las rocas de mayor antigüedad que han sido reconocidas en el área, corresponden a la formación Chambira, sobre la que se asientan concordantemente los sedimentos de las formaciones Pebas e Iporuro, descansando sobre ellas con discordancia erosional, los sedimentos ligeramente consolidados de las formaciones Nauta, Iquitos y Ucayali, así como los materiales sueltos cuaternarios de origen aluvial o palustre.
A continuación, se describen los caracteres litológicos, texturales y estructurales de cada una de las formaciones reconocidas en la superficie, señalándose sus aspectos morfológicos más resaltantes.
6.2.4.3.1 Formación Chambira (PN-ch)
Esta formación está constituida de bancos de areniscas, limolitas y limoarcillitas. Las areniscas son poco coherentes, de grano medio a fino y pueden presentar estratificación cruzada, laminaciones y concreciones calcáreas. Las limolitas y limoarcillitas son abigarradas, variando de rojizas a verdes y grises. Sus características litológicas permiten establecer que el ambiente de deposición de esta unidad fue de tipo continental, correspondiendo a una llanura de inundación fluvial baja, con abundante oxidación.
Esta unidad descansa discordantemente sobre los sedimentos más antiguos e infrayace en forma concordante a las capas del Iporuro y con discordancia erosional a angular a los sedimentos cuaternarios. Por sus relaciones estratigráficas se ha determinado que su edad de deposición corresponde al Paleógeno superior-Neógeno inferior (Oligoceno-Mioceno), estimándose su grosor en la región en unos 800 metros.
Sus afloramientos, normalmente bastante intemperados, se extienden en las inmediaciones del río Paranapura, cerca de la ciudad de Yurimaguas y en el núcleo erosionado del anticlinal que se desarrolla aguas abajo de dicha ciudad. Morfológicamente, estos materiales conforman un relieve de colinas bajas estructurales, de cimas cónicas a aristadas.
6.2.4.3.2 Formación Pebas (N-p)
Esta unidad consiste de una alternancia de limolitas, limoarcillitas y areniscas limosas, variando de color verde grisáceo a blanquecinas, siendo en algunas zonas gris azuladas y con menos frecuencia pardas; en forma intercaladas se presentan calizas micríticas de textura granular de colores grises, así como capas de lignitos. El límite entre la sección media e inferior de la formación, se encuentra marcado por un horizonte de lignito de 50 cm. de espesor con laminación paralela y abundante contenido fosilífero.
Sus caracteres litológicos y contenido fosilífero permiten establecer que la formación fue depositada en un ambiente lacustrino de aguas someras de larga duración con influencia fluvial procedente de los Andes, e incursiones marinas ocasionales provenientes del Caribe, que alcanzaron este sector de la Amazonía occidental a través de un corredor establecido entre los relieves montañosos andinos y el cratón Guayanés.
La edad de la formación ha sido establecida en el Neógeno inferior (Mioceno medio a superior), considerándose por registros de pozos petroleros que su grosor se encuentra entre 180 y 220 m.
Esta unidad se desarrolla con buena extensión entre los ríos Pintuyacu y Momón, en el sector oriental del trazo evaluado, conformando un relieve de colinas bajas, con ligeros grados de disección.
6.2.4.3.3 Formación Iporuro (N-ip)
Esta formación se encuentra conformada por una gruesa serie de areniscas y arcillitas. Las areniscas son poco coherentes, de grano mayormente medio, a veces calcáreas y de colores variados, entre los que destacan los grises, pardos y amarillentos. En tanto, las arcillitas algunas veces calcáreas, son por lo general de colores rojizos y abigarrados, ocurriendo en capas gruesas a finamente laminadas. Intercaladas ocurren capas delgadas de lutitas y niveles tufáceos, así como paquetes lenticulares de conglomerados polimíticos con matriz arenosa a limosa, muy coherentes; asimismo es frecuente la presencia de nódulos y costras calcáreas.
Sus caracteres litológicos indican que la formación fue depositada en un medio continental; las areniscas y areniscas limosas corresponden a llanuras de inundación de medios fluviales, mientras que las arcillitas y limolitas con nódulos indican un origen lacustre.
La formación sobreyace transicionalmente a las capas del Chambira e infrayace con discordancia angular a erosional a los sedimentos Plio-cuaternarios y Cuaternarios. Por su posición estratigráfica se le considera depositado en tiempos del Neógeno superior (Plioceno); estimándose que su espesor en la región es superior a los 1 000 metros.
Sus afloramientos normalmente muy intemperizados y de baja compactación, se extienden con buena amplitud en el sector suroccidental del trazo evaluado, particularmente en los alrededores de Yurimaguas, en la margen izquierda del río Paranapura, donde conforma un relieve de colinas bajas estructurales de cimas cónicas. También se le reconoce con buen desarrollo en ambas márgenes del sector inferior del río Nanay.
6.2.4.3.4 Formación Nauta (NQ-n)
Litológicamente, esta unidad se encuentra conformada por una alternancia de areniscas y limo-arcillitas. Las areniscas son de color rojo a rojo vino, poco coherentes y presentan algunos paquetes lenticulares de gravas y gravillas cuarzosas, englobadas en una matriz limo-arenosa. En tanto, las arcillitas, también de color rojo con algunas gravillas dispersas, se intercalan con paquetes de areniscas, presentando en su porción superior, niveles enriquecidos con materia orgánica. En ciertas zonas es posible observar cerca de la superficie capas milimétricas de óxidos de hierro producto de iluviación, los que por intemperismo se convierten en limonitas. Esta secuencia constituye una acumulación molásica procedente de la faja subandina ecuatoriana y que por procesos de erosión y transporte fluvial fueron depositadas en esta región del país.
Esta formación sobreyace con discordancia erosional a angular a los depósitos pliocénicos e infrayace con discordancia erosional a los sedimentos aluviales cuaternarios más modernos. A falta de fósiles, su edad de deposición ha sido establecida en base a su posición estratigráfica, datándosele en tiempos del Neógeno superior – Cuaternario antiguo (Plioceno-Pleistoceno). Su espesor en la zona se estima en unos 450 metros.
Sus afloramientos ocurren principalmente en las zonas central y suroccidental del área de estudio, particularmente entre los río Tigre y Nanay, donde está asociado a un relieve de terrazas altas, lomadas y colinas bajas de cimas frecuentemente aplanadas.
Esta unidad presenta dos miembros estratigráficos, cuyas características litológicas particulares se describen a continuación:
a. Nauta inferior (NQ-ni): Constituye el miembro inferior de la formación, que se distingue por presentar una alternancia de arenas medias a gruesas, limos y lodolitas, poco a medianamente consolidadas, de colores rojo-violáceos, amarillos y marrones. La secuencia es básicamente pelítica, pero se alterna con gruesos niveles de limoarcillitas abigarradas laminares, muy fisibles, observándose en algunas zonas paquetes lentiformes de gravas cuarzosas pequeñas, englobadas en una matriz limo-arenosa.
b. Nauta superior (NQ-ns): Este miembro se caracteriza por conformar la sección samnítica – rudácea de la formación. Consiste en capas arenosas, grisáceas a pardas, de grano medio a grueso, que se alternan con paquetes lentiformes de gravas cuarzosas pequeñas a medias, englobadas en una matriz limo-arenosa de color gris amarillento. En conjunto, presenta escasa consolidación y ocurre con discordancia erosional tanto sobre sedimentos del Iporuro o Pebas como sobre el miembro Nauta inferior.
6.2.4.3.5 Formación Iquitos (Qp-i)
Esta formación se compone principalmente de arenas cuarzosas blancas con algunos niveles de arcillas grises o rojizas, que presentan frecuentes estructuras sedimentarias de corrientes. Asimismo, es común encontrar finas intercalaciones de óxidos de hierro, las que se consideran asociadas a depósitos de meandro. En la base de la formación ocurren conglomerados de gravas y gravillas de cuarzo lechoso, redondeadas a subredondeadas, que en algunas zonas presentan canales de gravas y arenas cuarzosas con estratificación sesgada. Conforman suelos extremadamente pobres en nutrientes y ácidos.
Por su distribución, se deduce que estos materiales se han acumulado por sedimentaciones fluviales producto de la erosión de las formaciones Nauta e Iporuro que aparecen en las cabeceras del río Nanay. En tal sentido, se considera que las arenas cuarzosas proceden principalmente de las capas arenosas de la formación Iporuro, en tanto las gravas proceden de la formación Nauta. Los afloramientos son reconocidos con cierta facilidad pues sobre ellos se desarrolla una cobertura vegetal de varíllales, debido a que los sedimentos poco coherentes no pueden soportar árboles de envergadura. La meteorización de estos sedimentos ha dado lugar a una fuerte iluviación, generándose gibsita y dióxido de titanio.
Esta formación yace con discordancia erosional sobre las formaciones Pebas, Iporuro o Nauta y bajo los sedimentos limo-arcillosos holocénicos. Por su posición estratigráfica se considera que fue depositado en el Pleistoceno, estimándose su grosor en 10 m.
En la faja evaluada, la mejor distribución de esta unidad ocurre en las márgenes del río Nanay, Pintoyacu y Momón, donde conforma el sistema de terrazas medias.
6.2.4.3.6 Formación Ucayali (Qp-u)
Esta formación consiste de arcillitas amarillentas a rojizas, arenas de grano medio a grueso y conglomerados. En su sección media e inferior, esta unidad se encuentra conformada principalmente por arenas y conglomerados polimícticos englobados en una matriz arenosa, de coloraciones rojo-amarillentos a blancoamarillentos, son menos frecuentes las limolitas de color pardo rojizo. La sección superior se caracteriza por una predominancia de limolitas y arcillitas, entre las que se alternan paquetes de arenas de grano medio a fino.
Son depósitos aluviales de edad Cuaternaria antigua (Pleistoceno) que sobreyacen con discordancia angular a erosional a las capas del Iporuro y otras formaciones más antiguas. El grosor observado cerca del anticlinal de Shishinahua es de 25 metros, pudiendo llegar fácilmente a los 40 metros (Llipa, et al).
Los afloramientos de esta unidad se desarrollan con buena amplitud en ambas márgenes del río Sapuyacu, por la localidad de Jeberos y en el río Plátano, al sur de dicha localidad.
6.2.4.3.7 Depósitos de Ucamara (Qp-uc)
Con esta denominación se conoce a un paquete de sedimentos finos acumulados en una amplia depresión de ambiente lacustre que se desarrolla entre los ríos Huallaga, Marañón, Tigre y Ucayali. Litológicamente consisten de limos, arcillas y arenas inconsolidadas, con un elevado porcentaje de materia orgánica en descomposición.
Por su posición estratigráfica, se considera que estos depósitos fueron acumulados en el pleistoceno superior, correlativamente con los sedimentos del abanico del Pastaza y el levantamiento del Arco de Iquitos. El espesor de estos depósitos ha sido estimado de 8 a 10 m.
En el área evaluada, sus exposiciones más características ocurren en las márgenes de los ríos Marañón y Tigre donde se desarrolla una superficie de extensos aguajales sobre terrazas medias; también esta unidad presenta buena exposición sobre relieves similares en la margen izquierda del río Huallaga, aguas abajo de la ciudad de Yurimaguas.
6.2.4.3.8 Depósitos Aluviales Antiguos (Qp-a)
Corresponden a sedimentos de origen aluvial que han sido depositados durante el Pleistoceno, los cuales en términos generales se encuentran constituidos por materiales heterogéneos que van desde conglomerados polimícticos moderadamente consolidados a acumulaciones poco consolidadas de arenas y limoarcillitas, algunas veces acumuladas en forma lenticulares. La heterogeneidad de sus sedimentos se debe a cambios en la dinámica fluvial y a su mayor o menor lejanía de los altos relieves de la faja subandina.
Cabe destacar, que existe una diferencia litológica entre los depósitos que ocurren en el Marañón y su conjunto de tributarios, con lo que ha dejado el Huallaga; mientras en el primero estos depósitos consisten principalmente de materiales finos (limos y arcillas), en el segundo se aprecian paquetes de gravas polimícticas cubiertas por limos y arenas.
Morfológicamente, estos depósitos conforman superficies llanas, aunque algunos sectores presentan ligeras ondulaciones como resultado de una moderada actividad erosiva pasada. Esta unidad sobreyace con discordancia erosional o con ligera discordancia angular a las formaciones más antiguas. Su espesor se estima entre 10 y 30 metros.
Exposiciones características de la unidad se aprecian al sur del campamento Trompeteros (Percy Rosas), por las nacientes de los pequeños ríos que cruzan el área, conformando un relieve discontinuo de terrazas medias onduladas.
6.2.4.3.9 Depósitos Aluviales Subrecientes (Qsr-a)
Constituyen acumulaciones clásticas de origen fluvial, depositadas entre el Pleistoceno y el Holoceno, que se encuentran conformadas principalmente por sedimentos finos, tales como arenas, limos y arcillas, con una cierta proporción de rodados pequeños. En conjunto, el paquete aluvial presenta una incipiente a ligera consolidación.
En el territorio evaluado, estos depósitos conforman el sistema de terrazas medias, que se caracterizan por su carácter no inundable, salvo sus escalones más bajos que podrían ser afectados por crecientes excepcionales.
Este sistema de terrazas representa una primera etapa de rejuvenecimiento tectónico del paisaje. El espesor de estos depósitos oscila entre 6 y 10 metros.
Esta unidad presenta buen desarrollo en la faja de estudio, ocurriendo ampliamente en la confluencia de los ríos Huallaga y Marañón; también se le aprecia en las nacientes del río Aypena y en las cercanías de la localidad de Jeberos; asimismo a lo largo del río Corrientes y Urituyacu, entre otros.
6.2.4.3.10 Depósitos Palustres (Qr-p)
Constituyen depósitos de pantanos o lacustrinos, que se desarrollan en las terrazas medias próximas al río Marañón, las cuales presentan serios problemas de hidromorfismo permanente y una napa freática fluctuante que frecuentemente llega aflorar en la superficie. Constituyen acumulaciones modernas (Holocénicas) que se caracterizan por su elevada acidez.
Litológicamente consisten de limos y arcillas orgánicas con bajo contenido de oxígeno, turba y hojarasca. El color predominante de las acumulaciones es gris oscuro a negro, estimándose que su grosor oscila entre 3 y 5 metros.
Esta unidad se presenta con buena distribución en la margen izquierda del río Marañón, bordeando algunos de sus tributarios, como el Urituyacu, Nucuray y Pavayacu. También ocurren en diversos lugares cercanos al río Corrientes y al río Nanay.
6.2.4.3.11 Depósitos Aluviales Recientes (Qr-a)
Constituyen acumulaciones aluviales modernas (Holocénicas), que han sido depositadas por los diferentes ríos y quebradas que drenan el área de estudio. Litológicamente se encuentran constituidas por arenas, limos y arcillas sueltas con una cierta proporción de gravas, los que en conjunto conforman los lechos fluviales, las planicies de inundación, orillares y el sistema de terrazas bajas inundables.
En forma similar a la unidad geológica anterior, desarrollan un relieve llano, estimándose su espesor en 5 metros. La distribución de estas acumulaciones es alargada y de ancho variable, alcanzando su mayor amplitud en el río Marañón. Se caracterizan por no presentar desarrollo genético de suelos debido a la constante acción fluvial.
Alcanzan su mejor desarrollo en los ríos Huallaga y Marañón, aunque también ocurren en forma conspicua en los ríos Aypena, Corrientes, Tigre y Nanay.
En el cuadro 62 se presenta la columna estratigráfica (características litológicas formacionales y secuencia de deposición). Así mismo en el Anexo A.2/plano 11 se adjunta el mapa geológico del área evaluada.  

Cuadro 62: Columna estratigráfica
Era Sistema Serie Unidad Estratégica POT (m) Sección Descripción Litológica
HOLOCENO
(RECIENTE)
Depósitos Aluviales Recientes 5 Qr-a Acumulaciones sueltas de arenas, limos y arcillas, con paquetes de gravas redondeadas englobadas en una matriz areno-limosa.
Depósitos Palustres 3 a 5 Qr-p Lodolitas, lodolitas orgánicas y turbas. Color gris oscuro a negro.
Depósitos Aluviales Subrecientes 6 a 10 Qsr-a Conglomerado de gravas medias a gruesas englobadas en una matriz limo-arenosa y paquetes de arenas, limos y arcillas.
PLEISTOCENO
Depósitos Aluviales Antiguos 10 a 15 Qp-a Acumulaciones de arenas, limos y arcillas, con paquetes de conglomerados polimícticos moderadamente consolidados.
Depósitos de Ucamara 8 a 10 Qp-uc Limos, arcillas y arenas inconsolidadas oscuras, con alto porcentaje de materia orgánica en descomposición.
Formación Ucayali 40 Qp-u Arcillitas amarillentas a rojizas, arenas de grano medio a grueso y conglomerados.
Formación Iquitos 10 Qp-i Acumulaciones de arenas cuarzosas blancas con algunas capas de arcillas grises o rojizas: en la base, ocurren conglomerados de gravas y gravillas de cuarzo lechoso, subredondeadas.
Formación Nauta 450 NQ-n Secuencia de areniscas y limo-arcillitas que incluyen intercalaciones conglomeraditas de gravas cuarzosas pequeñas.
PLIOCENO

        Formación Iporuro   1000    N-i     Areniscas grises de grano medio a grueso con estratificación cruzada y arcillitas rojizas en capas gruesas a finas. Algunos niveles de lutitas, tufos y conglomerados. 
    MIOCENO     Formación Pebas     180 a 

220 N-p Alternancia de limolitas, limoarcillitas y areniscas, de color verde grisáceo a gris azuladas. Intercaladas ocurren capas calcáreas fosilíferas, limolitas y areniscas finas, con una visible estratificación cruzada. Asimismo contiene capas conspicuas de lignito.
Formación Chambira
800 PN-ch Areniscas, limolitas y limoarcillitas. Las areniscas son poco coherentes de grano medio a fino, con estratificación cruzada. Las limolitas y limoarcillitas son abigarradas, de colores rojizos, grises y verdes.
PALEOGENO OLIGOCENO
Fuente: Elaboración Propia y v.g. Ingement

6.2.4.4 Tectónica
Las características tectónicas más relevantes de este extenso sector de la cuenca amazónica fueron desarrolladas durante la evolución Cenozoica del macizo andino, cuando se produce el acortamiento compresivo de la corteza, que migra gradual y lentamente hacia el oriente dentro del territorio amazónico; desarrollando a partir del Mioceno medio una extensa cuenca sedimentaria (cuenca de ante arco de la Amazonía). Este importante acortamiento cortical se encuentra directamente relacionado al choque de la placa de Nazca con la placa Sudamericana (Diagrama 12) y la posterior entrada en subducción de la dorsal oceánica de Nazca, que se desplaza hacia el este.
Como consecuencia de estos procesos de tectónica global, en tiempos PlioPleistocénicos se reactivaron en toda la región fallas corticales profundas asociadas a pliegues de gran radio de curvatura, con direcciones similares, en general, a las del plegamiento andino. Este fallamiento regional dio lugar a la formación de bloques levantados (altos estructurales) y bloques subsidentes (cuencas sedimentarias y depresiones). En tal sentido, el área de estudio se encuentra localizada en su mayor parte sobre los altos estructurales de Shishinahua e Iquitos y la depresión de Ucamara.

Diagrama 15: Esquema de la subducción de la placa de Nazca

Fuente: Instituto Geofísico del Perú (modificado)
El alto estructural de Shishinahua se presenta conspicuamente en la zona sur del trazo en estudio (cerca de Yurimaguas), donde ha desarrollado una serie de plegamientos alargados (anticlinales y sinclinales) en secuencias cenozoicas, así como un sistema de fallamientos de tendencia NO-SE y secundariamente un fallamiento de dirección NE-SO.
El arco de Iquitos, conocido también como geoanticlinal de Iquitos, conforma un extenso bloque estructural levantado de dirección dominante NO-SE; el cual, pese a no tener gran altura (apenas unas decenas de metros por encima de las estructuras subsidentes), juega un papel importante en la posición actual de los ríos y los límites entre las zonas no inundables y las inundables. Esta mega estructura se encuentra afectada por sistemas de fallas normales de rumbo NOSE y N-S (fallamientos Tigre), y con su levantamiento se encuentra relacionado el hundimiento de la depresión del Pastaza y sus continuas avulsiones hacia el oeste durante el Pleistoceno. Actualmente, el lento levantamiento epirogénico que afecta la parte norte del área de estudio por estar situada sobre el Arco de Iquitos, se manifiesta geomorfológicamente en el levantamiento de las terrazas aluviales y el encajamiento de algunos ríos y quebradas.
En tanto, la depresión de Ucamara se localiza al sur de la cuenca del Marañón, hallándose conformada por grandes pantanos y lagos. Tectónicamente representa una zona de subsidencia activa, cuyos límites están marcados por importantes estructuras, considerándose que está subsidencia actúa mediante un sistema de bloques fallados.
Como resultado de lo anteriormente mencionado, el área presenta las siguientes estructuras:
6.2.4.4.1 Anticlinal Naranjal – Providencia
Este anticlinal corresponde a una estructura alargada de carácter dómico, cuya porción occidental se ubica cerca de la localidad de Naranjal y su extremo sur cerca de la localidad de Providencia. La estructura presenta un aspecto simétrico, cuyo eje axial tiene un recorrido fluctuante pero cuya dirección general es SE-NO.
La estructura afecta a la formación Iporuro.
6.2.4.4.2 Sinclinal Yurimaguas
Es una estructura plegada de carácter regional, ligeramente asimétrica, con un eje casi recto y de rumbo esencialmente NO-SE que se inflexiona hacia el este en su tramo meridional. Se desarrolla en forma casi paralela al río Paranapura, entre capas de la formación Iporuro, las cuales presentan buzamientos moderados. Su recorrido es de aproximadamente 36 km.
6.2.4.4.3 Sinclinal Antioquía – Jeberillos
Similar al caso anterior, es una estructura de gran recorrido. Se desarrolla entre capas de la formación Iporuro, presentando un eje que se ubica al norte del río Zapote, cerca de la localidad de Jeberillos, donde desarrolla un rumbo predominante de SE-NO.

6.2.4.4.4 Sistemas de Fallas Menores
Consisten en pequeñas fallas normales generalmente subverticales, con rumbos dominantes NO-SE y NE-SO, que afectan principalmente a las capas del Chambira, Pebas o Iporuro; ocurren en diversos lugares de la faja evaluada.
6.2.4.5 Geología Histórica
Es importante saber la geología histórica para el desarrollo del EIA, para de esta manera comprender la evolución geológica de área del proyecto.
El desarrollo geológico de la región donde se encuentra el área de estudio se caracteriza por un particular dinamismo que tiene su origen en los procesos de tectónica global que actúan sobre este sector del continente sudamericano. La subducción de la placa de Nazca a fines del Cretáceo, no sólo dio lugar a la formación del macizo andino sino también la estructura geológica de la llanura amazónica, formándose en la Amazonía occidental una cuenca sedimentaria alargada, de varios cientos de kilómetros de ancho.
En una etapa posterior, diversas fases de transgresiones y regresiones marinas relacionadas con la orogénesis andina, dan lugar a la deposición de la potente secuencia molásica continental del Paleoceno-Mioceno inferior, que conforma la formación Chambira. Consecutivamente, durante el Mioceno medio se desarrolla en gran parte de la región, un ambiente continental de tipo fluvio-lacustre (lago Pebas) afectado por esporádicas incursiones marinas provenientes del mar Caribe. Los sedimentos arcillosos y calcáreos que se depositaron en este ambiente constituyen lo que ahora se conoce como formación Pebas. A continuación, durante el Plioceno, en toda la región se acumula la potente serie de sedimentos molásicos del Iporuro, con materiales erosionados de la cordillera andina en levantamiento epirogénico y en menor proporción con los provenientes del cratón brasilero. Estos materiales se acomodan en forma paralela y transicional a los sedimentos del Pebas.
Durante el Neógeno terminal y luego de un ligero levantamiento, ocurre en la cuenca amazónica un allanamiento generalizado del relieve que da lugar a una superficie de erosión que bisela las capas del Chambira, Pebas e Iporuro y sobre la cual se acumulan los clásticos aluviales plio-pleistocénicos de la formación Nauta. Durante el Pleistoceno tardío la red de drenaje erosiona esta superficie, transportando y acumulando los sedimentos corrientes abajo y propiciando una nueva clasificación granulométrica de los materiales, que caracteriza los depósitos cuarzosos de la formación Iquitos. Este proceso se desarrolló como consecuencia de los cambios climáticos acaecidos en aquél tiempo, que configuraron un carácter de sabana a la región. Coetáneamente, en la zona sur de la faja en estudio, en la cuenca del Huallaga, este evento denudativo originó en el piedemonte andino la sedimentación de secuencias detríticas aluviales, que dieron lugar a la formación Ucayali, la cual se encuentra ligeramente estratificada y consolidada.
Cabe destacar que durante el Pleistoceno, se produjeron anomalías climáticas de alcance mundial (glaciaciones) que afectaron el macizo andino y que determinaron en el territorio amazónico un ambiente paleogeográfico de sabana, donde los períodos de lluvias son más estacionales que las actuales. Asimismo durante esta época ocurre por una tectónica moderna, el desarrollo de los altos estructurales de Iquitos y el de Shishinahua y la conformación del área conocida como “Depresión de Ucamara” con la deposición de los sedimentos del mismo nombre. Finalmente, se acumulan intermitentemente los depósitos aluviales y palustres holocénicos, los cuales sobreyacen con cierta discordancia a los depósitos más antiguos.
En la etapa actual, se estarían produciendo en el territorio amazónico, basculamientos epirogénicos y fallamientos, que dan como resultado el rejuvenecimiento del relieve y la entrada a una nueva fase de erosión, manifestada por la elevación de las terrazas aluviales y las diversas avulsiones (cambios de cursos) del río Marañón y el cercano río Ucayali.
6.2.4.6 Geología Económica
En esta sección, se describe brevemente algunos de los recursos mineros y energéticos existentes en el área de estudio; destacando entre los recursos mineros las arcillas y materiales de construcción (gravas y arenas), y entre los recursos energéticos, los hidrocarburos que en la actualidad están siendo objeto de explotación y exploración.
6.2.4.6.1 Arcillas
Es un mineral relativamente abundante en la zona, hallándosele tanto en los depósitos aluviales cuaternarios como en los sedimentos paleógenos y neógenos poco consolidados. Según sus propiedades plásticas, los usos a los que se le puede orientar son variados; en tal sentido, las arcillas más puras y plásticas pueden ser destinadas a la industria de cerámica y de porcelana, en tanto que las impuras y de baja plasticidad pueden ser destinadas a la construcción. Cabe destacar que algunas poblaciones locales utilizan las arcillas plásticas para la fabricación artesanal de su vajilla de uso doméstico y ornamental, así mismo para la venta de ellas a los visitantes.
6.2.4.6.2 Gravas
Este recurso es abundante en la cuenca del Huallaga por su cercanía a territorios montañosos subandinos, pero escaso en toda la zona de influencia de los ríos Marañón, Tigre y Nanay, se le encuentra constituyendo conglomerados polimícticos, que se caracterizan por contener gravas redondeadas de litología diversa, englobadas entre sedimentos finos de arenas y limos, siendo las gravas de buena calidad por su dureza y nula alteración química. Por su compactación ligera, estos materiales son fácilmente aprovechables para actividades constructivas.
6.2.4.6.3 Arenas
Similar al caso anterior, es un recurso que presenta buena distribución en la zona de estudio, especialmente en los lechos de los ríos Huallaga, Marañón y Nanay donde se caracteriza por su buena selección y calidad. Ocurren como bancos inconsolidados de poco espesor de arenas finas a medias, conformando islas y playas fluviales.
En general son de buena calidad, ya que no contienen impurezas notables de sales, óxidos o azufre. Al igual que las gravas, su uso principal podría orientarse a obras de construcción civil.
6.2.4.6.4 Hidrocarburos
La zona de estudio comprende los Lotes petroleros 8, 122, 123 y 130, ubicados en la “Cuenca Marañón” (ver Anexo A2, / mapa 22), de reconocida filiación petrolífera, se presenta en el área un prisma sedimentario de más de 5 000 metros de espesor, constituida por formaciones que van desde el jurásico hasta el presente. Las rocas reservorios que encierra son areniscas de edad cretácea, que integran las unidades formacionales: Vivian, Chonta, Oriente y Cushabatay. Actualmente, la empresa Pluspetrol (Lote 8) se encuentra en producción, en tanto que las empresas Cepsa (Lote 130), Gran Tierra Energy (Lote 122) y Burlington Resources (Lote 123), se hallan en la fase de prospección sísmica y perforación de pozos exploratorios, con el objeto de determinar sus posibilidades petrolíferas.
6.2.4.7 Sismicidad
El Perú se ubica en el “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una de las regiones de más alta actividad sísmica y tectónica del planeta, pues a lo largo de su recorrido se libera el 14% de la energía sísmica planetaria.
La alta sismicidad en el territorio peruano se debe a que está frente a la zona de subducción de la placa oceánica de Nazca, que se hunde por debajo de la placa continental Sudamericana; cuya interacción da lugar a intensas fricciones corticales con acumulación de energía, que luego se libera mediante los sismos, los que en general son más violentos cuanto menos profundo es su foco. Cabe señalar que en el territorio amazónico se producen sismos de este tipo a profundidades mayores, debido al plano de subducción y fricción cortical que en promedio no sobrepasan los 100 km.
Un segundo tipo de actividad sísmica es la generada por las deformaciones corticales que se localizan a lo largo de los Andes, entre los que destacan las fallas regionales inversas y de sobre escurrimiento de la Faja Subandina, generando terremotos menos frecuentes y de menor magnitud, pero muy destructivos por la poca profundidad de sus focos, inferiores a 32 km. (figura 11).
Ocurrido entre 1990-2011.
Figura 13: Sismos con foco superficial

Fuente: Instituto Geofísico del Perú (IGP)
Debido a ello, el área evaluada por su gran extensión comprende zonas de bajo a alto riesgo sísmico; en tal sentido, según el Mapa de Intensidades Sísmicas elaborado por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), que toma como base la escala modificada de Mercalli, el trazo se ubica entre las zonas de intensidades IV, V y VI; tal como se especifica en el mapa de intensidad sísmica máxima (Ver figura 14).
Figura 14: Mapa de intensidad sísmica máxima

La sismicidad presenta distintas repercusiones según el ambiente geológico que se trate, para lo cual se debe considerar el relieve, las estructuras plegadas o falladas, litología y resistencia de los materiales, grado de meteorización, etc. En tal sentido se debe destacar, que son las acumulaciones cuaternarias sueltas las más riesgosas, debido a su poca coherencia, lo que daría lugar a licuefacción de suelos. Así mismo también son muy riesgosas las formaciones geológicas Paleógenas y Neógenas muy fisuradas y con buzamiento a favor de la pendiente, lo que daría lugar a derrumbes y caída de rocas.
A continuación, en el Cuadro 63, se presenta un listado de los movimientos sísmicos más importantes, con focos localizados muy cerca de la faja evaluada y zonas vecinas ocurridos entre los años 1928 y el 2008.
Cuadro 63: Sismos Fuertes con Magnitud > a 5,0
Fecha Lugar Magnitud*
14-05-1928 Chachapoyas-Moyobamba —
18-07-1928 Chachapoyas —
06-08-1945 San Martín-Amazonas 6.0
15-06-1954 Moyobamba-Chachapoyas —
13-04-1963 San Martín-Loreto 7,0
03-11-1963 San Martín-Loreto 6,7
02-11-1964 Loreto 6,0
09-02-1967 Loreto 6,3
19-06-1968 San Martín-Loreto 6,1
20-06-1968 San Martín-Loreto 5,8
10-06-1971 Pucallpa-Contamana —
20-03-1972 San Martín 5.3
08-09-1973 Pucallpa 5,5
18-09-1973 San Martín 5,8
03-06-1976 Loreto 5,0
17-07-1975 Loreto 5,0
15-08-1975 Loreto 5,7
24-08-1975 San Martín – Loreto 5,1
07-12-1975 Loreto 5,0
20-12-1976 San Martín 5,0
13-03-1977 Pucallpa 5,1
30-03-1977 Amazonas 5,0
13-05-1977 San Martín 5,0
09-06-1978 Pucallpa 5,2
29-05-1990 Moyobamba-San Martín 6,0
04-04-1991 Moyobamba-San Martín 6,0
05-04-1991 Moyobamba-San Martín-Loreto 6,5
13-07-1992 Amazonas-Loreto 6,1
20-01-1994 Amazonas-San Martín 5,8
02-05-1995 Loreto 6,5
25-09-2005 Moyobamba-San Martín 7,5
03-10-1995 Amazonas 6,5
25-09-2005 San Martín-Loreto 7,0
13-03-2007 Moyobamba-San Martín 5,0
12-07-2007 Pucallpa 6,0
20-05-2008 Pucallpa 5,4
Fuente: Instituto Geofísico del Perú (IGP)/ (*) Escala de Richter
6.2.5 Geomorfología
6.2.5.1 Generalidades
En este capítulo se examina el origen y las características superficiales de las formas de relieve actual, así como la incidencia pasada, actual y potencial de las acciones erosivas en el área (AID Y AII). El análisis de estas variables tiene especial importancia práctica, debido a que es sobre la superficie donde se establecerá el proyecto “Ferrocarril Interoceánico Norte: Yurimaguas-Iquitos” y la zona donde se producirán sus eventuales impactos, tanto al ambiente como a los recursos naturales.
Por ello y considerando la fragilidad ecológica de los ambientes amazónicos, la presente evaluación pretende establecer adicionalmente, un marco base que sirva de apoyo en la evaluación de los otros componentes ambientales del presente EIA, como geología, edafología, cobertura vegetal, entre otros.
En este ítem se trata en secciones diferentes los tres campos principales de las ciencias geomorfológicas: el primero es la “Morfogénesis”, que describe el origen y desarrollo de las diversas formas fisiográficas identificadas en la zona, considerando los procesos erosivos y eventos geológicos que los originaron; el segundo es la “Morfología”, que clasifica y describe las formas de relieve actual que han sido reconocidas y el tercero, es la “Morfo dinámica”, que trata las acciones erosivas que se presentan actualmente en el área, evaluando sus intensidades y frecuencia.
Una cuarta sección que se presenta es de carácter aplicativo, y se refiere a un análisis de las condiciones de estabilidad física del área, expresado como una clasificación de zonas de mayor o menor propensión a la ocurrencia de acciones erosivas de riesgo.
El mapa geomorfológico a escala 1:25,000 (Anexo A.2-Mapa 12) muestra las formas de relieves presentes en el área y la ocurrencia de acciones erosivas actuales, en los lugares donde se presentan.
6.2.5.2 Geomorfología Regional
El área de estudio se ubica en la selva noroccidental del país y comprende un sector importante del piedemonte amazónico localizado entre las cuencas inferiores de los ríos Huallaga, Marañón, Corrientes, Tigre y Nanay, caracterizándose dicho territorio por presentar formas de tierra poco accidentadas, constituidas por colinas y diversos escalones de terrazas aluviales, cuyos sedimentos fueron depositados entre el período mioceno y el presente (PNUMA, 2009).
El Marañón y el Huallaga son ríos que nacen en el territorio cordillerano andino, desembocando en el llano amazónico después de cruzar una serie de cañones (pongos) que cortan la secuencia sedimentaria meso-cenozoica. El Marañón después de salir del pongo de Manseriche discurre por un lecho meándrico con dirección general de oeste a este hasta su confluencia con el Ucayali; su curso bajo presenta un amplio lecho de inundación, que se cubre de aguas durante la época de crecientes. En tanto, el Huallaga llega a la zona de estudio con dirección sureste- noroeste, hasta el gran meandro que se inicia en la localidad de Dos de Mayo, aguas abajo de Yurimaguas; al concluir el meandro, sus aguas se desplazan de suroeste a noreste hasta confluir con el Marañón, al que vierte sus aguas por dos brazos.
El río Tigre, nacen en territorio andino ecuatoriano y discurren en el llano amazónico de nuestro país mediante lechos meándricos, con aguas turbias y rápidas corrientes, presentando un recorrido general al sureste. El Corrientes es tributario del río Tigre y este a su vez del Marañón; en tanto que el Nanay nace en el llano amazónico peruano y desemboca en el Amazonas.
El llano amazónico conforma una de las unidades morfoestructurales más extensas del territorio peruano, englobando la región conocida como “selva baja”. Su desarrollo se manifiesta, mediante un relieve poco accidentado donde el área de estudio se encuentra cubierto por una densa vegetación de tipo tropical, aunque un cierto porcentaje del territorio ha sido deforestado por acción antrópica moderna (Ministerio del Ambiente, 2009).
6.2.5.3 Morfogénesis
La evolución morfogenética del área de estudio y territorios cercanos, presenta cierta complejidad, pues en ella dos regiones se oponen en su comportamiento morfoestructural, la cercana Cordillera Subandina y el Llano Amazónico; así mientras el territorio cordillerano subandino pasaba por etapas de plegamiento y levantamiento, el llano amazónico por el contrario sufría procesos de subsidencias bajo el peso de sedimentos arrancados de las montañas ubicadas al oeste y sur con una cierta contribución tectónica. Estos eventos probablemente continúan en el mismo sentido, pero seguramente con menor intensidad que en épocas geológicas pasadas (INGEMMET, 1999).
La morfogénesis de la región donde se encuentra el area evaluada, se inicia en el Oligoceno, con la deposición de la secuencia clástica de la formación Chambira en forma paralela y transicional a las formaciones Cretácicas que constituyen su basamento, pero que no afloran en la zona de estudio.
La fase tectónica andina, acontecida en el límite terciario-cuaternario, es la responsable de la emersión generalizada de las rocas meso-cenozoicas que constituyen la Cordillera Subandina y causante a su vez de su configuración montañosa y agreste. Al incrementarse las pendientes regionales se produce una fuerte disección del relieve por las corrientes de agua, que en esta etapa definen sus cursos principales, como es el caso de los ríos Marañón y Huallaga.
Correlativamente, a fines del terciario, se producen en el llano amazónico, acentuados procesos de allanamiento del relieve, que da como resultado una superficie de erosión que bisela las capas terciarias y sobre las cuales se acumulan los conglomerados aluviales que ahora forman parte de las terrazas antiguas y colinas, y cuya conformación estaría ligada a etapas tectónicas del levantamiento y a condiciones climáticas más secas que las actuales.
El Cuaternario propiamente dicho ha incidido mayormente en la morfología del llano amazónico; mientras continuaba el ascenso de la cordillera y el ataque erosivo de ésta, continuaba también la subsidencia de la cuenca depresionada, dando lugar a la avulsión hacia el norte (cambio de curso) del río Marañón y a la conformación de la depresión de Ucamara que se identifica en la zona central del trazo de estudio. Por otro lado, los caracteres morfológicos de las formas de relieve del territorio restante, fueron notablemente influenciados por los severos cambios climáticos acontecidos en el cuaternario.
El Holoceno o tiempo geológico reciente, se caracteriza por una elevación paulatina de la temperatura atmosférica y la definición de claras configuraciones selváticas; la erosión y disección del relieve disminuye por la mayor cobertura boscosa del terreno, en tanto que los caudales de los ríos aumentan generándose paulatinamente un incremento de la erosión lateral y un ensanchamiento de las planicies de inundación.
6.2.5.4 Unidades Geomorfológicas
Esta sección trata con cierto detalle el origen y características de las formas de tierra determinadas en el área de estudio, las mismas que son agrupadas en los siguientes conjuntos morfológicos sencillos: planicies y colinas, distinguibles entre sí por sus notables diferencias de relieve y litología, en el cuadro 45 se presenta una síntesis de los caracteres más importantes de dichas unidades, así como su distribución espacial en el área de estudio y el porcentaje ocupado.
Las formas de relieve fueron agrupadas en función de sus aspectos morfológicos principales, como son génesis, magnitud del relieve, grado de disección y material constituyente.
De acuerdo a lo mencionado, las geo formas identificadas en el área de estudio se observan en el mapa geomorfológico (Anexo A).
A continuación se realiza la descripción de cada uno de ellos:
6.2.5.4.1 Planicies
Esta categoría de relieve agrupa las superficies llanas a onduladas con pendientes que van de 0 a 8%, las cuales se originaron principalmente por la acción erosiva y acumulativa de los agentes morfodinámicos modernos. Por ello, en el área en estudio, se observan secciones de distinta topografía, comprendiendo sectores muy llanos de menos de 2% de pendiente y sectores ligeramente inclinados u ondulados de hasta 8% de pendiente. Esta relativa variedad morfológica se debe a las acciones erosivas y deposicionales cuaternarias de origen fluvial.
El grado de erosión en sus superficies es bajo a muy bajo, excepto en sus bordes ribereños que normalmente son afectados por socavamientos y erosión fluvial durante las crecientes estacionales.
En el mapa geomorfológico se han identificado las siguientes formas de planicies:
a. Islas (Is): Son porciones de tierra rodeada de agua, mayormente con vegetación arbustiva, inundables en épocas de creciente; su relieve es llano con pendiente inferior a 2% y alturas sobre el nivel de estiaje de los ríos de hasta 3 metros.
Litológicamente se encuentran conformados por sedimentos finos sueltos de arenas, limos y arcillas. Estas geo formas ocurren principalmente en el río Marañón, donde su superficie es utilizada por los agricultores ribereños para establecer cultivos temporales y de corto período vegetativo.
Abarcan una superficie aproximada de 616,74 ha o el 0,10 % del área total del estudio.
b. Orillares (Or): Esta unidad, agrupa el conjunto de acumulaciones fluviales meándricas de edad holocénica y de 0 a 2% de pendiente, depositadas por los ríos Huallaga y Marañón en sus planicies de inundación, cerca de sus cauces actuales; se encuentran conformados por camellones, diques semilunares, playas, etc.
Litológicamente, consisten de arenas y gravas redondeadas con elevados porcentajes de arcillas y limos. Estos materiales se acumulan durante los períodos de creciente, siendo de carácter migratorio y estacional, por lo que algunos depósitos y acumulaciones anteriores, pueden ser removilizados por corrientes más modernas a zonas contiguas de sus planicies de inundación.
Esta unidad geomorfológica comprende una extensión aproximada de 13 407,40 ha o el 2,28 % del área total del estudio.
c. Terrazas bajas inundables (Tbi): Son superficies llanas con pendientes del orden de 0 a 2%, que conforman el nivel más bajo del sistema de terrazas aluviales de la región y que se hallan expuestas a inundaciones durante la estación de lluvias, desarrollándose a lo largo de los cauces fluviales. Estas formas de relieve alcanzan alturas de hasta 5 metros con relación al nivel de estiaje de los ríos y presentan una distribución alargada, con amplitudes del lecho de decenas a centenares de metros.
Litológicamente, se encuentran constituidos por bancos sueltos de gravas, arenas y limos.
Como consecuencia de un tectonismo moderno que rejuvenece el paisaje, algunos ríos han llegado a cortar las rocas terciarias del basamento, dando lugar al encajamiento de los cauces.
Estas superficies presentan su mayor amplitud, a lo largo de los ríos Huallaga y Marañón; también ocurren en los ríos Corrientes, Tigre y Nanay, entre otros.
Esta unidad geomórfica comprende una extensión aproximada de 22 819,23 ha o el 3,88 % del área total del estudio.
d. Terrazas bajas eventualmente inundables (Tb1): Constituyen superficies llanas con pendientes inferiores a 2% y alturas menores a 5 metros sobre el nivel de estiaje de los ríos. Por su localización, son superficies que constituyen el sistema de terrazas bajas de las quebradas tributarias de los principales ríos, las que por presentar una cuenca reducida y poco caudal sólo son inundables durante los eventos lluviosos excepcionales.
Litológicamente, se encuentran integradas por acumulaciones recientes de arenas, arcillas y limos, con algunas zonas locales que contienen gravas pequeñas dispersas; en conjunto estos materiales ocurren sueltos o con una escasa consolidación.
Estas terrazas comprenden una extensión aproximada de 1 482,81 ha o el 0,25 % del área total del estudio.
e. Terrazas bajas depresionadas (Tbd): Son relieves cóncavos, que presentan pendientes del orden de 4 a 8% y alturas inferiores a 5 metros sobre el nivel de estiaje de los ríos. Por su topografía depresionada y un lecho característicamente impermeable, estas formas de tierra presentan condiciones de mal drenaje, el cual se manifiesta por la lenta evacuación de las aguas, acumuladas principalmente por las inundaciones estacionales.
Estas superficies se caracterizan por su elevado hidromorfismo y presencia de una napa freática muy cerca de la superficie, que algunas veces llega a aflorar; normalmente se les conoce como “aguajales” por la característica vegetación de palmeras que allí se desarrolla, representadas por el aguaje y el ungurahui.
Litológicamente, consisten de materiales aluviales arcillo-limosos de color grisáceo, con alto contenido de materia orgánica, por lo que son suelos de reacción mediana a fuertemente ácida.
Dentro del ámbito de estudio, estas superficies abarcan alrededor de 1 156,12 ha o el 0,20 % del área total del estudio.
f. Terrazas medias plano-depresionadas (Tmw): Conforman el grupo de terrazas subrecientes, que se elevan 5 a 15 metros sobre el nivel de estiaje de los ríos. Se caracterizan por presentar suelos hidromórficos de drenaje imperfecto a pobre y un relieve plano-depresionado con 0 a 4% de pendiente, que reciben y acumulan las aguas de precipitación pluvial.
Son zonas, que a veces presentan una napa freática muy cerca de la superficie, la cual aflora durante la estación de lluvias. Se caracterizan por presentar una asociación de terrenos secos con aguajales (aguajales mixtos), donde se desarrollan bosques poco frondosos y un sotobosque muy denso.
Litológicamente, consisten de materiales aluviales de composición arcillosa o limosa de color gris oscuro a negro. Son suelos de reacción mediana a fuertemente ácida que presentan un grueso colchón orgánico sobre la superficie.
Esta unidad geomórfica comprende una extensión aproximada de 59 640,22 ha o el 10,15 % del área total del estudio.
g. Terrazas medias depresionadas (Tmd): Consisten en superficies subrecientes que presentan alturas de 5 a 15 metros sobre el nivel de estiaje de los ríos, que se destacan por mostrar concavidades o depresiones extendidas, con pendientes que oscilan entre 4 y 8%, en los que se acumulan las aguas de precipitación y las que provienen de las tierras más altas que los rodean. Los sectores de menor altitud pueden ser afectados por inundaciones durante las crecientes máximas de los ríos de mayor magnitud.
En estas superficies se tiene un drenaje muy pobre y presenta un elevado hidromorfismo, debido a la presencia de un subsuelo impermeable. Estas zonas son conocidas en la región como “aguajales densos”, por la vegetación que la cubre, donde domina la especie Mauritia flexuosa.
Dentro de la franja evaluada, estas superficies abarcan alrededor de 125 342,31 ha o el 21,30 % del área total del estudio.
h. Terrazas medias onduladas (Tmo): Esta unidad comprende las superficies aluviales subrecientes formadas entre fines del Pleistoceno y comienzos del Holoceno, las mismas que se desarrollan a una altura comprendida entre 5 y 20 metros sobre el nivel de estiaje de los cauces fluviales. Se caracterizan por su relieve llano con algunas ligeras ondulaciones producto de una moderada actividad erosiva pasada y por sus pendientes que oscilan entre 0 y 4 %. Algunas pequeñas áreas depresionadas pueden hallarse anegadas por las precipitaciones pluviales, dando lugar a los denominados “aguajales”. Sus niveles más bajos pueden ser inundados parcial y eventualmente por las crecientes mayores.
Litológicamente, se encuentran conformadas por arcillas, limos y arenas ligeramente consolidadas que en ciertos sectores pueden presentar fenómenos de tubificación y licuefacción. Los suelos presentan cierto grado de lixiviación, aunque este proceso es menor en los niveles que eventualmente reciben aportes de bases por inundación. El nivel de erosión actual en su superficie es muy débil, pero sus taludes ribereños pueden ser afectados por socavamientos fluviales y erosión lateral, especialmente durante las etapas de creciente.
Estos relieves comprenden una superficie aproximada de 88 344,87 ha ó el 15,03 % del área total del estudio.
i. Terrazas altas onduladas (Tao): Consiste en superficies plano-onduladas desarrollada a partir de sedimentos aluviales depositados durante el Pleistoceno. Presentan una baja tasa de disecciones, siendo sus alturas, con respecto al nivel de estiaje de los ríos, de 20 a 30 metros; sus pendientes oscilan entre 0 y 4%.
Litológicamente se hallan constituidas por conglomerados polimícticos y paquetes de limos y limoarcillitas medianamente consolidados, los cuales en conjunto presentan coloraciones pardas a amarillas.
La unidad comprende una superficie aproximada de 50 761,06 ha o el 8,64 % del área total del estudio.
j. Terrazas altas disectadas (Tad): Estos relieves comprenden los diferentes niveles de planicies cuyas alturas fluctúan entre 20 y 30 m sobre su nivel de base local, caracterizándose por presentar una topografía esencialmente llana pero con una mayor densidad de ondulaciones y disecciones que la unidad anterior, debido a una mayor duración e intensidad de la actividad erosiva pasada. Sus pendientes fluctúan entre 0 y 8% y su edad de conformación se asume al Pleistoceno.
Litológicamente, se encuentran conformados por paquetes de limos y limoarcillitas con conglomerados polimícticos, que en conjunto presentan una mediana consolidación y coloraciones pardas a amarillas; localmente desarrollan aureoles de alteración, producto de lixiviación.
Esta unidad comprende una superficie aproximada de 2 080,95 ha o el 0,35 % del área total del estudio.
6.2.5.4.2 Colinas
Son relieves elevados y disectados que se caracterizan por presentar pendientes de 15 a 70% y alturas variables, pero que en el área evaluada normalmente no pasan los 50 metros sobre el nivel de base local. Son geo formas desarrolladas por procesos denudativos recientes, cuyos caracteres morfológicos se hallan estrechamente vinculados a factores litológicos locales.
Entre las formas de colinas identificadas, se tienen:
a. Lomadas en sedimentos cuaternarios (Lq): Son relieves denudacionales de modelado suave y ondulado que presentan cimas amplias y alturas inferiores a 20 metros sobre el nivel de base local. Sus pendientes fluctúan entre 8 y 15%, existiendo zonas locales donde sus laderas son un poco más empinadas. Su conformación y desarrollo es el resultado de la intensa erosión de superficies pre-existentes, conformadas por materiales de la formación Nauta. Su grado de disección es bajo.
Litológicamente, han sido desarrollados en acumulaciones de limolitas, arcillitas y areniscas, con algunos niveles lenticulares de gravas cuarzosas finas, con mediana a escasa consolidación. Su potencial erosivo actual es bajo debido a su poca elevación y escasa pendiente, así como a la densa cobertura boscosa; sin embargo, de ocurrir actividades de deforestación, podrían iniciarse procesos erosivos de mayor intensidad que los actuales.
Estos relieves comprenden una superficie aproximada de 25 101,78 ha o el 4,27 % del área total del estudio.
b. Lomadas en rocas terciarias (Lt): Similar a la unidad anterior, son geo formas poco accidentadas de relieve ondulado pero de origen estructuraldenudacional, con pendientes que fluctúan entre 8 y 15% y alturas sobre su nivel de base local normalmente inferiores a 20 metros. Además, se diferencian de la unidad anterior, en que estas lomadas se han desarrollado sobre capas sedimentarias neógenas, blandas y poco coherentes, afectadas por procesos de disección acaecidos en el cuaternario antiguo. En el terreno se desarrollan como una sucesión monótona de pequeñas elevaciones, interrumpida sólo por “caños” y pequeños cursos de agua.
Su grado de erosión actual es bajo debido a la poca magnitud de sus elevaciones, escasa pendiente y a la densa cobertura boscosa que la cubre. Son relieves considerados de buena estabilidad geomorfológica.
Estas lomadas comprenden una superficie aproximada de 25 271,31 ha o el 4,30 % del área total del estudio.
c. Colinas bajas ligeramente disectadas en sedimentos cuaternarios (Cb1q): Son elevaciones de cimas aplanadas a ligeramente redondeadas de unos 20 a
50 metros de altura sobre las planicies locales, que han sido originadas debido a un ligero a moderado grado de disección sobre los sedimentos de la formación Ucayali. Sus laderas presentan pendientes que oscilan entre 15 y 25%. Litológicamente consisten de limoarcillitas y areniscas de mediana consolidación que incluyen paquetes de conglomerados polimícticos.
Estos relieves sólo se encuentran afectados por procesos de escurrimiento laminar, los mismos que se encuentran amortiguados por las raíces y hojarasca que cubren la superficie. Cabe destacar sin embargo, que actividades de desbosque, podrían dar paso a escorrentías concentradas y pequeños derrumbes.
Estos relieves comprenden una superficie aproximada de 12 815,59 ha o el 2,18 % del área total del estudio.
d. Colinas bajas moderadamente disectadas en sedimentos cuaternarios (Cb2q): Consisten en elevaciones de cimas aplanadas a redondeadas con alturas comprendidas entre 20 y 50 metros sobre su nivel de base local y pendientes de 25 a 50%, existiendo sectores donde debido a una mayor intensidad en las incisiones, sus pendientes son superiores al 50%. Litológicamente, tienen la misma constitución que la geoforma anterior, vale decir se encuentran desarrollados sobre sedimentos de la formación Nauta. De igual modo, el proceso erosivo dominante es el escurrimiento difuso, pero una deforestación masiva daría lugar a procesos de escorrentía concentrada, derrumbes y algunos pequeños deslizamientos.
Estas colinas comprenden una superficie aproximada de 22 363,21 ha o el 3,80 % del área total del estudio.
e. Colinas bajas ligeramente disectadas en rocas terciarias (Cb1t): Comprende elevaciones de cimas mayormente cónicas o aristadas, con pendientes que fluctúan entre 15 y 25% y alturas comprendidas entre 20 y 50 metros sobre su nivel de base local. Se les reconoce por su ligera disección y porque se encuentran conformadas por rocas de edad Terciaria.
Litológicamente, consisten de arcillitas, areniscas y limolitas, correspondientes a las formaciones Chambira, Pozo e Iporuro. En condiciones naturales sólo se encuentran afectadas por un escurrimiento laminar de poca intensidad y por algunos derrumbes de escasa magnitud en los sectores de mayor pendiente; sin embargo, actividades intensivas de tala del bosque podrían originar procesos de escorrentía concentrada, deslizamientos y una mayor frecuencia de pequeños derrumbes.
Estos relieves comprenden una superficie aproximada de 50 991,52 ha o el 8,68 % del área total del estudio.
f. Colinas bajas moderadamente disectadas en rocas terciarias (Cb2t): Similarmente a la unidad anterior, consisten en elevaciones de cimas cónicas o aristadas, conformadas por rocas sedimentarias terciarias, pero con un mayor grado de disección debido a una gran intensidad de los procesos erosivos acontecidos en el pasado. Sus alturas en la zona fluctúan entre 20 y 50 metros con respecto al nivel de base local; presentando pendientes del orden de 25 a 50%, aunque también existen numerosas laderas abruptas y escarpadas en las zonas más disectadas, debido a la diferente resistencia de los estratos a las acciones erosivas.
Litológicamente, estas colinas se encuentran desarrolladas sobre los paquetes blandos, poco coherentes, de areniscas y arcillitas, con algunas capas calcáreas que integran las formaciones Chambira, Pozo e Iporuro.
En condiciones naturales, se encuentran afectadas por un escurrimiento laminar de poca intensidad y por pequeños derrumbes y deslizamientos. Sin embargo, actividades de deforestación como las que están ocurriendo en las inmediaciones de la ciudad de Yurimaguas y la localidad de Jeberos, desencadenarían procesos de escorrentía concentrada y una mayor frecuencia de derrumbes y deslizamientos de pequeña magnitud.
Esta unidad comprende una superficie aproximada de 72 745,28 ha o el 12,20% del área total del estudio.
g. Colinas bajas fuertemente disectadas en rocas terciarias (Cb3t): Similarmente a las dos unidades fisiográficas anteriores, comprenden relieves desarrollados en sedimentos terciarios, pero con un grado de disección elevado, originado por procesos denudacionales ocurridos en el pasado y que actualmente continúan con precipitaciones pluviales. Estos relieves presentan, comparativamente, una red de drenaje más densa y un incisionamiento más pronunciado que en el caso anterior. Por ello, sus laderas presentan una mayor pendiente (50 a 70%). La altura en la zona respecto a su nivel de base local es inferior a los 50 metros. Cabe indicar que se presentan sectores localizados bastante disectadas, donde las pendientes locales superan el 70%.
De forma similar a las unidades anteriores, estos relieves constituyen una zona de mediana estabilidad, aunque con un grado de erosión superior. En condiciones normales, el principal proceso erosivo es el escurrimiento difuso. Sin embargo, una deforestación extendida desencadenaría procesos de escorrentía concentrada y deslizamientos de pequeña magnitud.
Estos relieves comprenden una superficie aproximada de 8 457,11 ha o el 1,44% del área total del estudio.
En el cuadro 64 se presenta una síntesis de los caracteres más importantes de dichas unidades, así como su distribución espacial en el área de estudio y el porcentaje ocupado.

Cuadro 64: Síntesis geomorfológica
Conjuntos Morfológicos Unidades Geomorfológicas Símbolo Origen Pendientes (%) Altura Sobre
Nivel de
Base (m) Superficie Porcentaje (%)
PLANICIES Islas Is Agradacional 0 – 2 ❤ 616,74 0,10
Orillares Or 0 – 2 <5 13 407,40 2,28
Terrazas bajas inundables Tbi 0 – 2 <5 22 819,23 3,88
Terrazas bajas eventualmente inundables Tb1 0 – 2 <5 1 482,81 0,25
Terrazas bajas depresionadas Tbd 4 – 8 <5 1 156,12 0,20
Terrazas medias plano-depresionadas Tmw 0 – 4 ˃15 59 640,22 10,15
Terrazas medias depresionadas Tmd 4 – 8 ˃ 15 125 342,31 21,32
Terrazas medias onduladas Tmo 0 – 4 ˃ 20 88 344,87 15,03
Terrazas altas onduladas Tao 0 – 4 20 – 30 50 761,06 8,64
Terrazas altas disectadas Tad 0 – 8 25 – 30 2 080,95 0,35
COLINAS Lomadas en sedimentos cuaternarios Lq Denudacional 8 – 15 <20 25 101,78 4,27
Lomadas en rocas terciarias Lt Estructural 8 – 15 <20 25 271,31 4,30
Colinas bajas ligeramente disectadas en sedimentos cuaternarios Cb1q Denudacional 15 – 25 20 – 50 12 815,59 2,18
Colinas bajas moderadamente disectadas en sedimentos cuaternarios Cb2q 25 – 50 20 – 50 22 363,21 3,80
Colinas bajas ligeramente disectadas en rocas terciarias Cb1t Estructural 15 – 25 20 – 50 50 991,52 8,68
Colinas bajas moderadamente disectadas en rocas terciarias Cb2t 25 – 50 20 – 50 72 745,28 12,20
Colinas bajas fuertemente disectadas en rocas terciarias Cb3t 50 – 70 20 – 50 8 457,11 1,44
Fuente: Elaboración Propia, los datos de superficie y porcentaje fueron obtenido en base al plano geomorfológico del proyecto.

6.2.5.5 Procesos Morfo dinámicos
En este acápite se describe resumidamente, los procesos morfodinámicos más importantes que actualmente modelan el relieve de la franja de estudio. Dichos procesos se encuentran determinados en sus características y magnitud es debido al contexto físico-geográfico del medio.
La topografía poco variada, que comprende planicies aluviales y colinas bajas, define comportamientos morfodinámicos característicos para la zona donde la mayor erosión ocurre en las inmediaciones de los ríos. El resto del territorio, presenta comportamientos erosivos de baja intensidad debido a la protección de la cobertura boscosa y hojarasca, sin embargo el potencial erosivo de los relieves colinosos es elevado de ocurrir una tala intensiva del bosque.
Cabe señalar, que la acción antrópica cada día más extendida en algunos sectores de la franja evaluada, está dejando sentir sus efectos negativos en el medioambiente. La tala indiscriminada por la explotación forestal y desarrollo agropecuario efectuadas por los colonos en terrenos llanos y relieves elevados, está produciendo una activación de los procesos morfodinámicos y generando cambios climáticos, hídricos y otras relacionadas con el medio natural.
A continuación, se presentan los procesos morfodinámicos más importantes:
6.2.5.5.1 Desbordes e inundaciones
Son acciones morfodinámicas que se producen cuando capas de agua desbordan los lechos normales de los ríos. En el área de estudio, las inundaciones se producen durante la estación de lluvias (Diciembre a Abril) afectando el llano de inundación actual y el sistema de terrazas bajas adyacente a los cauces. El impacto de estas acciones es por lo general leve, debido a que se trata de desbordes de agua relativamente tranquilos y pueden por su periodicidad ser prevista por la población local, sin embargo pueden ser muy riesgosos para el caso de emplazamientos humanos e infraestructura, ubicada en lugares poco aparentes.
Las inundaciones excepcionales que ocurren en años muy lluviosos como consecuencia de anomalías climáticas, pueden llegar a afectar incluso un sector de las terrazas medias; estas inundaciones implican riesgos a los emplazamientos humanos, debido a la irregularidad de su frecuencia y porque no permiten predecir ni contrarrestar sus potenciales impactos.
6.2.5.5.2 Socavamientos y erosión lateral
Son acciones erosivas de los ríos cuando se hallan saturados de material sólido, ocurriendo especialmente durante las etapas de crecientes. Se producen por desgaste de los taludes ribereños y subsecuente desplome de las porciones más altas inestabilizadas; sus efectos son más notorios durante los períodos de lluvias estacionales y donde las terrazas aluviales se hallan constituidas por materiales poco consolidados.
La erosión lateral se produce a lo largo de todo el borde fluvial, en tanto, que los socavamientos son más dinámicos en las orillas cóncavas. Ambas acciones propician el ensanchamiento de los cauces y el retroceso de las riberas. Por tal motivo, debe evitarse la eliminación del bosque ribereño.
Los efectos de la erosión en las riberas fluviales se traducen en la pérdida definitiva de terrenos agrícolas, viviendas y obras de infraestructura asentadas sobre dichas superficies.
6.2.5.5.3 Escurrimiento laminar
Es una acción erosiva que ocurre principalmente en los sectores colinosos del área de estudio. Consiste en el arrastre casi imperceptible de partículas finas de la superficie, por acción de láminas de agua generadas por las precipitaciones pluviales. En términos generales, no es un proceso que reviste mayor gravedad, ya que el bosque tropical, las raíces y la hojarasca protegen casi totalmente al suelo de este tipo de erosión; sin embargo, en áreas deforestadas es un eficaz agente erosivo, pues en su acción de lavado evacúan rápidamente la capa meteorizada del suelo, dando lugar a un empobrecimiento paulatino de él y en última instancia, al afloramiento de las masas rocosas.
En algunos sectores de la franja evaluada, particularmente en sus extremos norte y sur este proceso tiene alta significación, debido a la actividad agropecuaria de la población local que han deforestado no sólo terrenos llanos sino amplias zonas colinosas sin considerar su vocación de uso. Estas acciones se traducen en una mayor carga de sedimentos en los ríos y por lo tanto en un incremento de su poder erosivo aguas abajo.
6.2.5.5.4 Surcos y cárcavas
Son formas erosivas que se desarrollan a favor de la pendiente cuando las aguas de precipitación excavan en el suelo canales de drenaje más o menos definidos, los cuales funcionan intermitentemente durante los períodos de lluvia y actúan incisionando su fondo, acción que se halla facilitada por la baja coherencia de los materiales que integran los suelos, pero sobre todo por actividades de deforestación.
Los canales pueden ser superficiales, dando lugar a los denominados surcos, o pueden ser profundos, en cuyo caso son conocidos como cárcavas. En general, estos procesos erosivos progresan en forma remontante pendiente arriba, pero son controlados en forma natural por las raíces y la cobertura vegetal.
Normalmente, esta clase de formas erosivas se desarrollan en los taludes ribereños de los diferentes sistemas de terrazas y en los relieves colinosos de fuerte pendiente.
6.2.5.5.5 Hidromorfismo
Es un proceso morfodinámico frecuente en el llano amazónico. Consiste en la propensión natural de ciertos sectores de mantenerse permanentemente en condiciones húmedas inestables; caracterizándose por presentar suelos finos, altamente ácidos y vegetación típica de palmeras.
La formación de estas zonas se halla ligada a las intensas precipitaciones pluviales depositadas sobre una superficie llana o depresionada que presenta un suelo netamente impermeable. Cuando estos terrenos presentan una napa freática muy cerca de la superficie o se hallan cubiertas por un espejo de agua, constituyen los denominados “aguajales”. Estos sectores debido a su baja capacidad portante de sus suelos constituyentes, son las menos recomendables para el emplazamiento de obras de infraestructura y actividad humana.
En el mapa geomorfológico (ver Anexo A/ mapa 12) se han diferenciado mediante símbolos adecuados, dos categorías de hidromorfismo, denominándoseles como: “hidromorfismo elevado” e “hidromorfismo muy elevado”.
6.2.5.6 Estabilidad Física
En términos generales, se puede afirmar que el nivel de estabilidad física de un determinado espacio geográfico, depende de la intensidad y frecuencia de los procesos naturales que amenazan al medio, estando éstos condicionados por las características geológicas y ambientales del área. Así por ejemplo, las rocas poco coherentes de litologías deleznables, como arenas, limos y arcillas, facilitan el desarrollo de procesos erosivos, lo mismo que los contrastantes relieves.
En el caso del área donde se realizaría el proyecto, la exuberante vegetación atenúa actualmente la intensidad de dichos procesos; sin embargo, éstos pueden desencadenarse espontáneamente si se produce una deforestación masiva. Debe tenerse presente que las condiciones ambientales del área son muy frágiles por lo que éstas deben ser tomadas en cuenta durante cualquier programa de desarrollo.
En el presente capítulo los niveles de estabilidad física se han determinado teniendo en cuenta el substrato geológico, fisiografía, grado, intensidad y frecuencia de los procesos erosivos, estableciéndose cuatro niveles: estable, moderadamente estable, ligeramente inestable e inestable.
6.2.5.6.1 Áreas estables (E)
Son terrenos en los que no se observan procesos erosivos significativos, salvo en aquellas zonas ubicadas cerca de los bordes ribereños cóncavos. Las áreas estables soportan bien el establecimiento de las actividades antrópicas. Comprende el sistema de “lomadas desarrolladas en sedimentos cuaternarios o en rocas terciarias” (Lq y Lt, respectivamente) que se caracterizan por su relieve bajo; también incluye el sistema de planicies aluviales que normalmente no son inundadas por acción fluvial, entre las que destacan: las “terrazas medias onduladas” (Tmo) y el conjunto de “terrazas altas onduladas y disectadas” (Tao y Tad respectivamente).
6.2.5.6.2 Áreas moderadamente estables (ME)
En estos relieves no se aprecian procesos erosivos notorios, salvo algunas acciones erosivas locales, como escorrentía difusa, surcos, cárcavas y pequeños derrumbes, pero que inciden poco en el deterioro del medio; sin embargo, su potencial erosivo es alto si es que tiene lugar una deforestación extendida. Cuatro clases de relieves se reconocen como ligeramente inestables: las “colinas bajas ligera y moderadamente disectadas en sedimentos cuaternarios” (Cb1q y Cb2q) y “colinas bajas ligera y moderadamente disectadas en rocas terciarias” (Cb1t y Cb2t). Estos sectores permiten el desarrollo de actividades que modifican la cobertura vegetal, requiriéndose la aplicación de adecuadas medidas de control.
6.2.5.6.3 Áreas ligeramente inestables (LI)
Estas áreas presentan acciones morfodinámicas visibles y activas sobre el medio, como surcos, cárcavas, pequeños derrumbes y deslizamientos, siendo por ello sus potenciales geodinámicos algo elevados; en tal sentido, debido a su mayor pendiente y accidentes topográficos se considera dentro de esta categoría a las “colinas bajas fuertemente disectadas en rocas terciarias” (Cb3t). En estos sectores debe evitarse las actividades de deforestación extendidas.
6.2.5.6.4 Áreas inestables (I)
Son las áreas de mayor riesgo, tanto desde el punto de vista de su inestabilidad como de su potencial de deterioro ambiental; se hallan representadas por las “islas”, “orillares”, el conjunto de terrazas bajas “inundables, eventualmente inundables y depresionadas” (Tbi, Tb1 y Tbd); también comprende el conjunto de terrazas medias “depresionadas y plano depresionadas” (Tmd y Tmw). Estas áreas no deben ser ocupadas ni intervenidas por actividades antrópicas intensas.
En el cuadro 65 se puede apreciar la estabilidad geomorfológica en forma resumida.
Cuadro 65: Estabilidad geomorfológica
Categoría de Estabilidad Unidad Geomorfológica Símbolo de Estabilidad
Áreas Estables (E) Terrazas medias onduladas (Tmo) E
Terrazas altas onduladas (Tao)
Terrazas altas disectadas (Tad)
Lomadas en sedimentos cuaternarios (Lq)
Lomadas en rocas terciarias (Lt)
Áreas Moderadamente Estables (ME) Colinas bajas ligeramente disectadas en sedimentos cuaternarios (Cb1q) ME
Colinas bajas moderadamente disectadas en sedimentos cuaternarios (Cb2q)
Colinas bajas ligeramente disectadas en rocas terciarias (Cb1t)
Colinas bajas moderadamente disectadas en rocas terciarias (Cb2t)
Áreas Ligeramente Inestables (LI) Colinas bajas fuertemente disectadas en rocas terciarias (Cb3t) LI
Áreas Inestables (I) Islas (Is) I
Orillares (Co)
Terrazas bajas inundables (Tbi)
Terrazas bajas eventualmente inundables (Tb1)
Terrazas bajas depresionadas (Tbd)
Terrazas medias plano-depresionadas (Tmw)
Terrazas medias depresionadas (Tmd)
Fuente: Elaboración Propia

6.2.6 Suelo
La descripción de este ítem está en base a información actual de la zona y de información recolectada en campo.
6.2.6.1 Generalidades
Los suelos están ubicados en la parte superficial de la corteza terrestre, definidos como cuerpos naturales, independientes, tridimensionales y dinámicos, con características y propiedades propias e intrínsecas, producto de la interacción de los diferentes procesos edafogénicos y factores de formación; constituyen uno de los elementos ambientales de mayor vulnerabilidad de degradación relacionadas a los eventos naturales o acciones antrópicas. Los efectos degradativos pueden deteriorarlo, tendiendo a desaparecerlo en cortos períodos de tiempo, en función de su naturaleza y persistencia, ocasionando graves daños a la vegetación y su entorno ecológico. Asimismo, cuando existen actividades antrópicas, que no contemplan adecuadas medidas de protección, pueden contribuir al acelerado deterioro del recurso suelo.
El presente capitulo contiene la información básica del medio edáfico, un componente ambiental fundamental para la caracterización de la línea base del Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de Construcción del Ferrocarril Interoceánico Norte Yurimaguas-Iquitos.
La evaluación del recurso suelo se ha realizado en base a la interpretación monoscópica de la imagen satelital de la zona, caracterización fisiográfica, topográfica y geomorfológica del área y en la determinación de las características físicas, químicas, biológicas y morfológicas de los suelos.
Cartográficamente, se determinaron consociaciones y asociaciones de sub grupos de suelos. La consociación es una unidad cartográfica, en la que predomina un tipo de suelo o un área miscelánea, que cubre más del 85% de su superficie, pudiéndose encontrar como inclusiones otras unidades de suelos, las cuales no exceden el 15 % del total de la unidad cartografiada. La asociación, es otro tipo de unidad cartográfica, en la que predominan dos unidades de suelos y/o áreas misceláneas, las que se presentan en forma intrincada y no pueden ser separadas por la escala utilizada; igualmente cubren más del 85% de su superficie. La esquematización de las unidades cartográficas establecidas y las proporciones en las que intervienen los componentes o las unidades de suelos incluidas en cada uno de ellos.
Las unidades de suelos están distribuidas en unidades cartográficas, constituyendo veintidós (22) consociaciones de Sub Grupo de Suelos y siete (07) asociaciones de Sub Grupo de Suelos, en estas últimas se consideran las proporciones relativas en la que intervienen cada uno de los componentes edáficos.
En base a las características del área de estudio, se han considerado establecer fases de pendiente, condiciones de drenaje y susceptibilidad a la inundación. Estas características son importantes para complementar el estudio de suelos, y fundamentales para establecer el uso y manejo de los mismos.
La fase por pendiente es definida como un grupo funcional creada para propósitos específicos en los estudio de suelos. Puede ser definida dentro de cualquier categoría taxonómica.
La fase por pendiente establece bases prácticas con relación a ciertas características y propiedades intrínsecas e importantes que influyen en el potencial de uso del suelo y su correspondiente manejo (cuadro 66).
Asimismo, la fase por drenaje nos permite inferir condiciones de drenaje, profundidad efectiva, condiciones de óxido-reducción, etc. Este aspecto esta directa o indirectamente relacionado en el potencial y capacidad productiva de los suelos y permiten establecer planes de manejo adecuados (cuadro 67).
La inundación, está referida a la susceptibilidad de la unidad edáfica a ser inundada por agua en épocas de mayor precipitación o después de fuertes precipitaciones en función del régimen hídrico del curso de agua (cuadro 68).
Los parámetros evaluados dentro del área de influencia del Proyecto Ferroviario de la Selva que une las ciudades de Yurimaguas e Iquitos con fines de determinar la calidad de suelos, están referidos a la presencia de metales totales incluyendo aquellos elementos potencialmente tóxicos de gran implicancia ambiental, analizándose 28 parámetros en las muestras.
Cuadro 66: Fases por pendiente
Símbolo Rango de Pendiente (%) Término Descriptivo
A 0-2 Plana a casi plana
B 2-4 Ligeramente inclinada
C 4-8 Moderadamente inclinada
D 8-15 Fuertemente inclinada
E 15-25 Moderadamente empinada
F 25-50 Empinada
G >50 Muy a extremadamente empinada
Fuente: Elaboración Propia

Cuadro 67: Fases de drenaje
Símbolo Término Descriptivo
A Excesivo
B Algo excesivo
C Bueno
D Moderado
E Imperfecto
F Pobre
G Muy pobre
Fuente: Elaboración Propia

Cuadro 68: Fases por inundación
Símbolo Clase Término Descriptivo
I Inundable Inundable periódicamente
Fuente: Elaboración Propia

6.2.6.2 Características del Suelo
Las características físicas del suelo se han valorado por horizonte de cada calicata, tal como se detalla en el cuadro 69.

Cuadro 69: Características físicas del suelo
Estación Horizonte Profundidad Color Textura Modificador Película Estructura Consistencia Húmedo Límite
Textural Arcilla
S-IM-1 1 20 cm marrón arcilla — gruesa firme presente claro
2 30 cm marrón arcilla — media firme presente claro
3 40 cm marrón arcilla — media firme presente claro
S-IM-3 1 20 cm marrón arcilla — gruesa firme presente claro
2 50 cm marrón arcilla — media firme presente claro
3 70 cm marrón arcilla — media firme presente claro
4 20 cm marrón arcilla — media firme presente claro
S19-Km 27 1 43 cm marrón rojizo arcilla 70% media angular presente lineal
gradual
2 95 cm marrón gris arcilla 65% media sub angular presente lineal
gradual
S24-Km 07 1 60 cm marrón arcilla 70% media angular presente lineal
gradual
2 60 cm marrón gris arcilla 65% media sub angular presente lineal
gradual
3 80 cm marrón rojizo arcilla 65% fina angular presente lineal
gradual
S26-Km 119 1 120 cm marrón rojizo arcilla 90% media sub angular presente lineal
gradual
2 80 cm marrón gris arcilla 80% media sub angular presente lineal
gradual
S29-Km 107 1 47 cm plomizo arena
limosa 70% media angular presente lineal
gradual
Estación Horizonte Profundidad Color Textura Modificador Película Estructura Consistencia Húmedo Límite
Textural Arcilla
2 73 cm gris arena
limosa 65% media sub angular presente lineal
gradual
km 56+00 1 0 – 90 beige arena — — sub angular saturación —
2 90 – 140 marrón
oscuro arena
limosa — — sub angular saturación —
3 140 – 300 crema arena — — sub angular saturación —
km 37+00 1 0 – 85 marrón rojizo arcilla 70% media angular presente lineal
gradual
2 85 – 190 marrón gris arcilla 65% media sub angular presente lineal
gradual
km 71+00 1 0 – 63 marrón
oscuro arcilla 70% media granular presente Lineal gradual
km.
80+925m 1 0 – 100 negro arcilla 60% media angular presente lineal
gradual
km. 42+00 m 1 0 – 70 marrón arcilla — — compacto — claro
2 40 Plomo arena fina — — endeble — claro
3 10 marrón arcilla — — compacto — claro
4 55 Plomo arena fina — — endeble — claro
km.
66+00m 1 1.00 – 1.50m marrón arcilla Compacto — compacto — claro
2 1.50 – 2.30m Plomo arcilla Compacto — compacto — claro
km.
16+00m 1 0.5 – 35 marrón materia
orgánica 50% media firme presente claro
2 35 – 100 crema-beys arcilla 50% media firme presente claro

Estación Horizonte Profundidad Color Textura Modificador Película Estructura Consistencia Húmedo Límite
Textural Arcilla
km.
61+200m 1 0 – 40 marrón
oscuro arcilla con suelo orgánico 90% fina Medianamente lineal
gradual
2 40 – 90 marrón
claro limo- arcilla 50% fina Medianamente lineal
gradual
3 90- 250 plomo
oscuro arcilla – limosa 80% fina Medianamente presente lineal
gradual
4 250 – 300 plomo
oscuro arenosa – arcillosa 40% fina Blando presente lineal
gradual
km.88+00m 1 30 marrón
claro arcilla — fina firme — lineal
gradual
2 46 marrón arcilla — fina firme — lineal
gradual
3 73 plomo
oscuro arcilla — fina firme — lineal
gradual
km. 08+200 1 0 – 180 marrón arcilla — fina firme — claro
km 54+00 1 30 plomo
oscuro arcilla — fina Blanda — claro
2 5 plomo
oscuro arcilla — fina Blanda — claro
km
111+200 1 0 – 0.30 marrón — media alta angular presente lineal
gradual
2 0.30 – 1.00m plomizo arcilla — alta angular presente lineal
gradual

Estación Horizonte Profundidad Color Textura Modificador Película Estructura Consistencia Húmedo Límite
Textural Arcilla
km 95+000 1 0 – 0.60 marrón materia
orgánica — — — saturación lineal
gradual
km 99+000 1 0 – 0.60 marrón materia
orgánica — — — saturación lineal
gradual
km
104+015 1 0.40 – 2.00m gris
verdoso arcilla — alta — presente —
km 95+970 1 0 – 1.80m negro arena
limosa — — blanda presente —
km 91+980 1 0.50 – 1.80m plomo arcilla — — Fina presente —
Fuente: Elaboración Propia con datos obtenidos en campo

6.2.6.3 Calidad del Suelo
El enfoque ambiental del componente edáfico permite interpretar y entender su funcionalidad dentro de un ecosistema en particular en el que interactúa a través de tiempo. El suelo es el substrato básico para las plantas y es un filtro ambiental efectivo en base a su contenido de materia orgánica, diversidad de organismos y productos microbianos. Por consiguiente, su funcionalidad en el ecosistema implica: promover la productividad del sistema sin perder sus propiedades físicas, químicas y biológicas (fertilidad y productividad potencial biológica sostenible), atenuar contaminantes ambientales y patógenos (calidad ambiental), y favorecer la salud de plantas, animales y humanos.
Este enfoque hace que los indicadores de calidad del suelo que son de naturaleza física, química y biológica deben ser considerados dinámicos en el tiempo; consecuentemente deben permitir: analizar la situación actual e identificar los puntos críticos con respecto al desarrollo sostenible, analizar los posibles impactos antes de una intervención, monitorear el impacto de las intervenciones antrópicas, y ayudar a determinar si el uso del recurso es sostenible.
Los parámetros evaluados dentro de la calidad de suelos están referidos a la presencia de metales, dentro de los cuales se incluyen a los elementos potencialmente tóxicos (EPT) como arsénico (As), cadmio (Cd), cromo (Cr), plomo (Pb), mercurio (Hg), etc.; adicionalmente, se complementó el análisis con los demás metales que usualmente se encuentran en el suelo.
6.2.6.3.1 Muestreo y Selección de estaciones de monitoreo
Con la finalidad de evaluar la calidad del suelo, el muestreo se ha realizado en veintitrés (23) puntos distribuidos a lo largo del área de influencia del proyecto, la metodología utilizada se encuentra en el capítulo de metodología de los componentes físicos. Los criterios para la selección de estos puntos se definen en el capítulo metodológico.
En cada punto, se ha realizado el muestreo del top soil, el cual consiste en obtener una muestra de los 20 cm superficiales del suelo; mientras que en algunos casos se ha evaluado y muestreado a diferente profundidad en función de la disposición de horizontes. Para ello se utilizaron calicatas. Las dimensiones aproximadas de las calicatas son de 1,20 m de largo x 1,00 m de ancho y 1,80 m de profundidad.
La ubicación georeferencial de las estaciones monitoreadas en el área de estudio se detalla en el cuadro 70 y se representa en el plano de monitoreo de línea base (Anexo A2/plano 9).
Cuadro 70: Ubicación de estaciones de monitoreo de suelo
Tramo Progresiva Puntos de muestreo
de suelos
Profundidad de muestreo
(cm) Número de
muestras por
calicata
Coordenadas Fechas de Monitoreo
Este Norte
Tramo A km 71+00 S12-KM-71 0 – 63 1 678912 9588821 18/07/2012
km 56+00 SJ-02-KM 56 0 – 90 3 355339 9402033 31/08/2012
SJ-02-KM 56 90 – 140 355339 9402033
SJ-02-KM 56 140 – 300 355339 9402033
km 37+00 A 0 – 85 2 356680 9383885 30/09/2012

Tramo Progresiva Puntos de muestreo
de suelos
Profundidad de muestreo
(cm) Número de
muestras por
calicata
Coordenadas Fechas de Monitoreo
Este Norte
B 85 – 190 356680 9383885
Tramo B1 km.
16+00m S-MAFP006-1 0.5 – 35 2 356570 9429927 09/11/2012
S-MAFP006-2 35 – 100 356570 9429927
km. 42+00 m S-PT-01-1 0 – 70 4 356150 9454928 23/11/2012
S-PT-01-2 40 356150 9454928
S-PT-01-3 10 356150 9454928
S-PT-01-4 55 356150 9454928
km.
66+00m S-PT-07-1 indeterminad o 2 351848 9477353 14/12/2012
S-PT-07-2 indeterminad o 351848 9477353
km.
80+925m A 0 – 100 1 358273 9490322 14/12/2012
km 95+000 S1-KM 95+000B 0 – 0.60 1 364047 9501466 19/01/2013
Tramo B2 km 99+000 S2-KM 99+000B 0 – 0.60 1 362843 9505173 23/01/2013
km
111+200 S4-KM
107+200B
(A) 0 – 0.30 2 365318 9512738 29/01/2013
S4-KM
107+200B
(B) 0.30 – 1.00m 365318 9512738
Tramo C1 km.
61+200m SJ-02-KM 61+200 – A 0 – 40 4 447384 95522388 18/11/2012
SJ-02-KM 61+200 – B 40 – 90 447384 95522388
SJ-02-KM 61+200 – C 90- 250 447384 95522388
SJ-02-KM 61+200 – D 250 – 300 447384 95522388
Tramo C2 km
104+015 S-JF-02 0.40 – 2.00m 1 482789 9573289 16/12/2012
km 95+970 S-JF-04 0 – 1.80m 1 474887 9571818 22/12/2012
km 91+980 S-JF-05 0.50 – 1.80m 1 471200 9570467 27/12/2012
Tramo D km.88+00m S-IM-03-1 30 3 577454 9575272 24/08/2012
S-IM-03-2 46 577454 9575272
S-IM-03-3 73 577454 9575272
km.
119+00m S26-KM-119A 0-85 2 610078 9588334 24/09/2012
S26-KM-119B 85-180 610078 9588334
Tramo Progresiva Puntos de muestreo
de suelos
Profundidad de muestreo
(cm) Número de
muestras por
calicata
Coordenadas Fechas de Monitoreo
Este Norte
km.
107+00m S29-KM-107A 0-47 2 600603 9583490 30/09/2012
S29-KM-107B 47-120 600603 9583490
km 54+00 S-IM-06-1 30 2 550201 9578161 15/10/2012
S-IM-06-2 5 550201 9578161
km. 08+200 calicata-17-
km 08+200 0 – 180 1 506689 9575104 10/12/2012
Tramo E km.
35+40m SI-M-01-1 0-20 3 644733 9581764 12/07/2012
SI-M-01-2 20-50 644733 9581764
SI-M-01-3 50-90 644733 9581764
km.
41+00m SI-M-03-1 0-20 4 650606 9582593 18/07/2012
SI-M-03-2 20-70 650606 9582593
SI-M-03-3 70-140 650606 9582593
SI-M-03-4 140-160 650606 9582593
km.
27+00m S19-KM-27-A 0-43 2 636698 9581149 18/08/2012
S19-KM-27-B 43-138 636698 9581149
km.07+00m S24-KM-07-A 0-60 3 617649 9581149 30/08/2012
S24-KM-07-B 60-120 617649 9581149
S24-KM-07C 120-200 617649 9581149
Fuente: Elaboración Propia con datos obtenidos en campo

6.2.6.3.2 Selección de parámetros y normas de referencia
Considerando que el muestreo de suelos así como el proceso analítico de los diferentes parámetros analizados se ha realizado durante el año 2012 y los primeros meses del año 2013. La descripción comparativa de la concentración de metales encontrados en los diferentes puntos de muestreo está referida al D.S. Nº 002-2013-MINAM, publicado en el mes de marzo del presente año, el cual establece los Estándares de Calidad Ambiental para Suelos (Ver cuadro 71)
Para efecto de los análisis en el laboratorio, se ha considerado veintiocho (28) elementos metales dentro de los cuales se ha incluido los elementos potencialmente tóxicos, tales como: arsénico total, bario total, cadmio total, mercurio total y plomo total. Se ha utilizado una metodología de análisis estandarizado de acuerdo a la Agencia de Protección Ambiental (EPA Method 3050B December 1996. Acid Digestion of Sediments, Sludges, and Soils).

El objeto es determinar los valores actuales de las concentraciones de los metales pesados en los puntos de muestreo de suelos estudiados dentro del área de influencia del proyecto.
Cuadro 71: ECA de referencia de suelo
Parámetros ECA
(mg/kg) Parámetros ECA
(mg/kg)
Aluminio — Hierro —
Antimonio — Magnesio —
Arsénico 50 Manganeso —
Bario 750 Molibdeno —
Berilio — Mercurio 6,6
Bismuto — Níquel —
Cadmio 1,4 Plata —
Calcio — Plomo 70
Cobalto — Potasio —
Cobre — Sodio —
Cromo — Talio —
Estaño — Titanio —
Estroncio — Vanadio —
Fosforo — Zinc —
Fuente: ECA de Suelos 2013

  • Cabe resaltar que no se consideraron todos los parámetros del ECA de Suelo porque las fases del proyecto no generaran contaminantes orgánicos y cianuro.

6.2.6.3.3 Resultados
Se muestran en el cuadro 72 y 73.

Cuadro 72: Concentración de metales en los puntos de muestreo en los tramos A, B1, B2 y C1
Código de muestra PARÁMETROS EVALUADOS
Ag Al As Ba Be Bi Ca Cd Co Cr Cu Fe Hg K Mg Mn Mo Na Ni P Pb Sb Sn Sr Ti Tl V Zn
Unidad mg/kg
Límite de detección 0.2 100 3 1 0.5 5 100 1 1 1 0.5 100 1 100 100 2 1 100 1 100 2 5 10 0.5 100 2 2
0.5
ECAs Suelos
Agrícolas (D.S. Nº
002-2013-MINAM) 50 750 1.4 6.6 70
S2KM80,925(1) 0.5 32726 ❤ 600 0.9 <5 4016 <1 16 35 63 22155 <1 403 3297 395 <1 267 32 293 13 <5 <10 94.2 520 <2 42 66.3
S-PT-07-KM66(1) 0.3 32770 ❤ 28 <0.5 <5 <100 <1 2 54 14.8 10772 <1 <100 <100 7 1 <100 8 <100 12 <5 <10 1.1 113 <2 89 13.7
S-PT-07-KM66(2) <0.2 49663 ❤ 86 <0.5 <5 117 <1 <1 66 20.4 5435 <1 <100 <100 4 <1 <100 19 <100 16 <5 <10 0.9 166 <2 109 16.2
S-PT-01-KM42(1) 5.9 18456 4 232 0.6 <5 6331 <1 15 23 59.3 27781 <1 682 4137 633 <1 689 25 541 13 <5 <10 57.2 682 <2 61 67
S-PT-01-KM42(2) 0.8 4636 ❤ 53 <0.5 <5 2605 <1 13 18 13.6 16824 <1 355 7624 232 <1 273 32 468 11 <5 <10 22.2 564 <2 41 35
S-PT-01-KM42(3) 0.3 13170 5 168 0.6 <5 4665 <1 14 22 34.5 25105 <1 679 4921 512 <1 390 26 549 54 <5 <10 39 446 <2 54 61.9
S-PT-01-KM42(4) <0.2 5329 ❤ 67 <0.5 <5 2671 <1 14 20 13.5 17705 <1 398 7270 301 <1 306 32 444 5 <5 <10 24.9 636 <2 44 37.6
SJ-02-KM56(1) <0.2 <100 ❤ <1 <0.5 <5 <100 <1 <1 <1 <0.5 <100 <1 <100 <100 <2 <1 <100 <1 <100 <2 <5 <10 <0.5 <100 <2 <2 1.7

Publicado por geologofredyguerra

Soy ingeniero geólogo de la Universidad Nacional de Ingeniería, radicó en la ciudad de Iquitos - Perú. Actualmente soy gerente general e ingeniero geólogo consultor de mi empresa Servicios Geo Aire Puro S.A.C. Durante 33 años he recorrido toda la selva peruana en especial la región Loreto, realizando zonificaciones ecológicas y geológicas, en proyectos de geotecnia, instrumentación geotécnica y geofísica, geomecánica aplicadas a construcción civil y en temas de geoquímica ambiental, identificación y caracterización de suelos, pasivos ambientales, gestión de calidad (ISO 9001- 14001).

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